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LOS ORÍGENES

El día 29 de agosto del año 1954 se concretó el ideal de un grupo de médicos cardiólogos:  dar forma a una institución donde se desarrollara  esa especialidad en forma integral, clínica, quirúrgica y de investigación.   Los doctores Domingo Azar, Higinio Balparda, Enrique José Bueno, José Ildefonso González García, Luis Ernesto Leone, Luis Isidro Velles Aguirre, Carlos Domingo Vozzi y Pablo José Benetti  Aprosio, bajo la dirección del Dr. Luis González Sabathié, fundaron el “INSTITUTO DE CARDIOLOGIA DE ROSARIO” sito en la vieja casona de calle Corrientes y San Lorenzo.

TRAYECTORIA

En sus comienzos el Instituto no se dedicaba exclusivamente a la atención cardiológica e incorporó tempranamente un servicio de Radiología a cargo del Dr. Eduardo Fiorito, destacada figura en la especialidad, además de un laboratorio de Análisis Clínicos, y así también especialidades de gastroenterología y oftalmología.
La hemodinamia e investigación se implementaron desde un primer momento con la realización de cateterismos cardíacos, análisis de gases en sangre y otras técnicas con los métodos que se empleaban en ese momento. 
La cirugía tanto clínica como experimental quedó a cargo del Dr. Pablo Benetti Aprosio, quien había acumulado vasta experiencia en centros de Europa y Estados Unidos.
La cirugía experimental fue primeramente dedicada a la hibernación e hipotermia por un grupo dirigido por el Dr. Doménico que permitió posteriormente llevar a la clínica la corrección quirúrgica de cardiopatías no complejas a cielo abierto.
La mayoría de las autoridades mundiales del momento consideraron la necesidad de un “corazón artificial” para permitir un mayor tiempo de trabajo quirúrgico a corazón abierto en cardiopatías complejas.  El primer caso de reparación de un defecto septal ventricular fue realizado con esta técnica por el Dr. C Walton Lillehei en el Hospital Universitario de Minnesota en el año 1954.
El Instituto de Cardiología envió posteriormente al Dr. Pablo Benetti Aprosio y al Dr. Enrique Bueno a ese centro a fin de interiorizarse del equipo y de su técnica. Con una doble bomba digital mecánica y tubuladuras traídas de EEUU, el Dr. Enrique Bueno diseñó y dirigió la construcción de un aparato “corazón – pulmón artificial” que después de una adecuada etapa experimental pasó a su uso clínico.
Con el tiempo, nuevas técnicas de estudios hemodinámicos, ecocardiografía, vectocardiografía y medicina nuclear, contribuyeron conjuntamente con el avance clínico y quirúrgico a una mejor atención y tratamiento.
Posteriormente se incorporaron otras especialidades que hicieron que el Instituto sea actualmente un centro multidisciplinario.
En el año 1957 al fallecer el Dr. Luis González Sabathié, las autoridades del mismo, como homenaje a su fundador, decidieron ampliar el nombre de la institución a INSTITUTO DE CARDIOLOGIA DE ROSARIO “DR. LUIS GONZALEZ SABATHIE”  y conservar el logotipo que nos identificó desde el comienzo.

 

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